Liofilización
La liofilización es un secado por sublimación: el material se congela y el disolvente pasa directamente de sólido a vapor a presión reducida, sin llegar a estado líquido. El resultado es un sólido poroso y seco.
El ciclo tiene tres fases. Primero la congelación, que fija la estructura. Después el secado primario, en el que se sublima el hielo libre bajo vacío y se retira la mayor parte del agua. Por último el secado secundario, que elimina por desorción el agua que quedó asociada a la molécula y determina la humedad residual del producto final.
Se emplea con péptidos porque evita las rutas de degradación que necesitan agua: sin disolvente móvil, la hidrólisis del enlace peptídico se detiene casi por completo. Eso permite conservar y transportar el material en estado sólido durante periodos largos, en condiciones que una solución no toleraría.
El sólido obtenido se llama torta. Su aspecto es informativo: una torta uniforme y bien formada es lo esperado, mientras que un colapso o una retracción marcada indican que el ciclo se salió de sus parámetros. El material se reconstituye con un diluyente antes de usarse, y a partir de ese momento vuelven a aplicar las limitaciones de una solución.
Por qué importa al evaluar un material
Es el estado en el que se envía el material del catálogo y la razón por la que el vial se conserva estable en tránsito. La elección de diluyente, la concentración y el manejo posterior corresponden al protocolo del laboratorio.
Términos relacionados
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