Reconstitución de péptidos en laboratorio
La reconstitución es la disolución de un péptido liofilizado en un diluyente para obtener una solución de concentración conocida. Se hace con técnica aséptica y su resultado depende del diluyente, el volumen final y el contenido real del vial.
El diluyente se elige según el péptido y el ensayo: agua estéril, agua bacteriostática con alcohol bencílico al 0.9 % cuando el método tolera el conservador, un buffer de pH definido o, para péptidos muy hidrofóbicos, una pequeña fracción de ácido acético o de disolvente orgánico antes de completar con agua.
El procedimiento general es dejar que el vial alcance la temperatura del laboratorio, limpiar el tapón, añadir el diluyente despacio por la pared del vial y disolver con giros suaves. La solución debe quedar transparente; la turbidez indica que el péptido no se disolvió o que se agregó.
La concentración se calcula con el volumen final y, si se conoce, con el contenido neto de péptido del certificado.
Qué registrar en cada reconstitución
Un error de volumen o de diluyente se arrastra a todo el experimento. Registrar diluyente, volumen, concentración, lote y fecha permite reproducir la solución y rastrear cualquier diferencia.
Términos relacionados
- Guía de reconstitución en laboratorio
- Agua bacteriostática: composición y uso
- Concentración y molaridad
- Calculadora de reconstitución
Volver al glosario técnico o ver el catálogo de péptidos.